martes, 13 de octubre de 2009

Saboreando un buen vino.




Y sin ser la mas bella. Me cautivó.

No necesitaba riqueza, fama, o los pechos mas gigantes del mundo.

La tenía a ella. Existiendo. Ahí, en su espacio. Como una de esas frágiles bolas de cristal que albergan un paisaje nevado en su interior.

No es que estuviera obsesionado. Pero al fin encontraba a alguien con quien me divertía, admiraba, y mantenía un profundo respeto...

En una palabra, y a riesgo de parecer cursi, la amaba...




Tengo la suerte de caer bien a la gente, así que no me cuesta demasiado que una mujer se ponga a hablar conmigo.

Partir de esa base para escalar a un nivel más sexual, no siempre era fácil. Tampoco imposible.

Con ella fue algo distinto.

Eran las once y media de la noche. Una hora en que los mas impacientes empiezan a beber para así poder "relacionarse" con todo lo que se acerque a partir de 2 o tres botellas de alcohol.

Yo nunca oculté que busco mujeres que valgan la pena. Para toda la vida, un año, nueve semanas y media o una noche que merezca la pena.

Por lo que no me parecía justo engañarlas fingiendo o sufriendo los efectos de ninguna droga que alterase quien realmente soy.


La experiencia me había enseñado que la mayoría de las chicas que busco salen a esas horas, y desaparecen sobre las tres o cuatro de la mañana.

Lo cual me dejaba 2 o 3 horas para conocer a alguien interesante antes de quedar con todos mis compañeros.

Mi plan era sencillo: Divertirme haciéndolas pasar un rato agradable.

No estaba necesitado de amor. Es más. La mayoría de las veces eran ellas las que me proponían seguir quedando.

Para ello había que tener cuidado. No me gustaba que nadie sufriera por mi si no era recíproco.

Tener una relación informal no era tanto una cuestión de hablar sino de callar. Se trataba de no decir palabras que te implicasen demasiado en una relación.

Es complicado porque la mujer siempre te lanzará mil cebos para que piques alguno y aprender a esquivarlos pasa por tener los ojos muy abiertos.


Claro que no siempre conseguía lo que me proponía, y a veces, el ego me vencía hasta las 5 o 6 de la mañana, o simplemente no era lo que me esperaba.

Un mal día lo tiene cualquiera.- Pensaba. Pasando por alto mi falta de juego interno.


Una vez me acerqué a una chica guapísima y con un simple "Hola" me dijo "No te molestes", a lo que respondí con una sonrisa "Joder, me encanta tu sinceridad. Estaré por ahí si cambias de idea"

Al volver, mis amigos intentaron burlarse de lo que para ellos era un fracaso. Pero para mi el verdadero fracaso hubiera sido no haber sido fiel a mi forma de ser.

¿Por qué no hubiera tenido que intentarlo? No tenía nada. No perdía nada.

Si algo me asustara sería un perro corriendo hacia a mi.

Lo arriesgado era no arriesgar.

Curiosamente, cuando estaba a punto de irme, la chica se acercó a mi y me pidió disculpas. Me contó que había tenido una mala noche, me invitó a unas copas e insistió en que apuntara su numero de teléfono.

Luego la llevé a dar una vuelta por la orilla del mar.

Estaba amaneciendo. Y, como el buen vino, fui saboreando la sensación que me producía pasear sin rumbo hablando con ella. Dejándome embriagar.

Ella, sin dejar de vivir el presente al máximo, tenía mil y un proyectos y cada cual le iba mejor.

Y físicamente no sólo era preciosa, es que nunca he visto una mujer se acercara tanto a mi ideal de belleza.

Realmente es fantástico cuando conoces una mujer que te estimula física y psíquicamente.

Lo que durase la relación no era lo más importante.

Ser fiel a uno mismo había sido lo más importante.



lunes, 12 de octubre de 2009

Frase motivadora




Hay dos clases de hombres: los que cuando descubren que pocos van a triunfar deciden poner el máximo de esfuerzo para ser ellos uno de los pocos que lo logren, y los que desisten porque no les vale la pena intentar nada que no esté 100% garantizado.

Es la elección de cada uno, yo tengo muy claro cual es la mía ¿y tú?


MdD

domingo, 11 de octubre de 2009

Hay que "Joderse"


Me he podido partir gratamente la caja torafica a carcajadas con este articulo de la wikipedia:

Enlace a "Fuking" un pueblo de Austria y la señal mas robada por los turistas.

Pulsa aqui.

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sábado, 10 de octubre de 2009

Preguntas que me hago... viendo las noticias:


Y toda esa mierda… donde irá a parar?


¿Sabéis aquella cancion de Drexler que dice: “Vendrán otras crisis… pagaran los mismos… vendrán otras guerras… (bis)”?





(¿Por qué todo le sucede a los que menos pueden resistir?)

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viernes, 9 de octubre de 2009

Primera y ultima parte de una desastrosa muerte anunciada...



Los dias se incrustaban en mi alma como agujas lanzadas desde lo mas alto mientras el verano llegaba a su fin.


Cuanto tiempo habré perdido sin pensar en ti?



El tiempo no era nunca suficiente. Olvidar requería ademas que parte de mi corazón fuera piedra.


En breve no seria difícil. Comenzaba a deslizarme automáticamente por una especie de plano inclinado.


Como un globo que se desinflaba, mi alma perdía altura.



No puedo desistir tan fácilmente.- Pensaba.- No ahora.



Estaba preparado para dejar atrás 5 años de mi vida?


Y mientras se consumían las horas y el tabaco, llamó a la puerta aquel tipo.


Fue como un golpe en las narices.



Aspiré mi última bocanada de humo tranquilamente recostado en el sillón.


Humo que subía como bailando, ajeno a todo, formando flores etéreas, efímeras mariposas y yo... yo pensando en el futuro.



Volvió a sonar la puerta. Tres golpes secos.


Por precaución cogí la pistola de la mesa mientras me levantaba del sillón y la metí en la parte de atrás del pantalón, cubriéndola con la camiseta.


Al abrir solo dijo un seco “Es la hora” antes de darse la vuelta.


Me irritaba su forma de ser.



-¿Que tal un “Hola cariño” al menos?.- Dije irónicamente al aire.



El tipo se giró haciendo una mueca con desdén y comenzó a bajar lentamente las escaleras fundiéndose en la oscuridad del pasillo con su gabardina negra.


Eché un vistazo a la mesa y solo quedaba un plato de tallarines chinos medio acabado y 2 galletas de la suerte. Las cogí para el camino.


Abajo había un mercedes negro encendido con los cristales tintados y la puerta de pasajeros abierta. El tipo estaba a un lado esperando.


Me detuve. Miré a a ambos lados de la calle como buscando una respuesta sin encontrarla.


Mientras abría una de las galletas pude leer el mensaje de la suerte...


- Respuesta del oráculo: “Hagas lo que hagas te arrepentirás”


Iré al infierno de todos modos.- Pensé


Tenemos lo que merecemos… ¿Qué podemos hacer al respecto?...

Cada vez que entras en mi blog, una niña recibe un balonazo...

niña ostion Que penica madre!!
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